Fernand Braudel Center, Binghamton University
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Comentario # 3, Nov. 1, 1998
¿Japón Está
en Auge o en Declive?
La prensa, los versados y los políticos están muy inconsistentes porque cambian sus puntos de vista acerca de los procesos básicos de la economía política con cada bache del ciclo comercial. En ningún lugar se percibe con mayor claridad que en la evaluación del papel de Japón en la economía-mundo.
Desde hace más de un año la prensa internacional ha discutido ampliamente la llamada Crisis Asiática y los problemas serios de los bancos japoneses. Constantemente nos dicen que nos enfrentamos al peligro de una recesión, una arremetida deflacionaria, que se inició en Asia Oriental (inmediatamente en Tailandia, pero realmente antes de eso en Japón) y que se extenderá, como una plaga y contagiará a las llamadas economías nacionales sanas, tomando como ejemplar la de los EEUU.
Sin embargo, hace apenas unos 4 años, es decir en 1994, un estudioso estadounidense podía escribir, en un texto típico (común) de la época:
"Debido al fin del imperio soviético, a una Europa estancada, y a una economía estadounidense sin brillo, en los 1990s, las economías del Pacífico Asiático ofrecen las mayores oportunidades (de mercados orientados a consumidores dinámicos y a infraestructuras durante la década de 1990). Además, con California en el quinto año de una recesión, la peor desde la Gran Depresión, las economías del pacífico asiático son particularmente atractivas como un mercado de exportación."[1]
¿Es posible que en escasos 4 años la economía-mundo se haya transformado tanto que ahora los EEUU debe temer los fracasos japoneses cuando en 1992 tenía que temer sus éxitos? En los años 80 se pregonaban los méritos especiales de los empresarios japoneses - producción flexible y subcontratación - y hoy se pregonan sus vicios espéciales - capitalismo de cómplices e interferencia gubernamental innecesaria con la libertad del mercado mundial. Si en retrospectiva, hoy se dice que los analistas de los años 80 se equivocaron, ¿estamos seguros que los que actualmente proponen los análisis opuestos estén en lo correcto?
Una vez más, se necesitaría una perspectiva temporal de mayor alcance. Hasta el momento de la Segunda Guerra Mundial, inclusive hasta los años 60, se consideraba a Japón un país pobre cuyas industrias producían productos de bajo costo y de mala calidad.
Apenas en 1962 un grupo de académicos estadounidenses destacados publicó un análisis comparativo de Japón y Turquía, tratando de descubrir cual de estos dos países en vías de desarrollo industrial y en una posición media a escala mundial tendría la mayor posibilidad de tener éxito en su esfuerzo por modernizarse como país.[2]
En un tiempo muy corto, en los años 70, Japón se transformó en un escenario principal de la actividad economía-mundo, al mismo nivel que tenía Europa Occidental y obviamente de los EEUU. En ese momento se crea la Comisión Trilateral. Comenzamos a hablar de una tríada, y cuando se organiza el G-7 como el club de los ricos, nadie dudaba que Japón iba a ser un miembro esencial. Cuando la deuda estadounidense se incrementa hasta los trillones durante la era de Reagan, el dinero japonés hizo posible este endeudamiento. En 1991, EEUU no hubiese podido sufragar los costos de la Guerra del Golfo sin el subsidio de 4 países, de los cuales uno era Japón. Por lo tanto, ¿de dónde sale la idea que actualmente Japón no solo está en crisis interna sino que también está arrastrando al resto del mundo?
Parece que no hay ninguna duda que Japón ( como el centro más rico y dinámico de un núcleo económico asiático oriental) permanece hoy en día como uno de los lugares medulares de la economía-mundo al mismo nivel y como rival de los EEUU y Europa Occidental. Por lo menos esto ha sido una constante desde 1970. Así es en la actualidad, y seguramente continuará de la misma forma por lo menos durante los próximos 25 años.
Si revisamos los últimos 25 años, vemos dos hechos económicos sobresalientes. El período entero ha sido un descenso Kondratieff en la economía-mundo durante el cual los datos de la OCED demuestran que el nivel global de ganancias por actividad productiva ha sido notoriamente menor que en la fase-A anterior (1945 hasta aproximadamente 1970) y que la mayor parte de la acumulación de capital ha provenido de la especulación financiera.
El segundo hecho económico sobresaliente de los últimos 25 años es que debido a la disminución en el nivel global de acumulación de capital, los empresarios de los tres centros principales (EEUU, Europa Occidental y Japón) han intentado pasarse uno a otro los costos de dicha disminución, y de la misma manera sus respectivos gobiernos han intentado transferir los costos del desempleo. El resultado ha sido un subibaja durante 25 años, durante los cuales EEUU, Europa Occidental y Japón se han turnado entre los tres para estar eventualmente arriba o abajo. Los años 80 representaban el turno de Japón. EEUU ha mejorado a mediado de los años 90. En la última fase del descenso Kondratieff, que justamente esta por comenzar, probablemente será Europa la que prevalezca. Sin embargo, éstas son solo ventajas pasajeras.
¿Qué sucederá durante el ascenso Kondratieff que vendrá después de la recesión y la deflación que estamos entrando en la actualidad? Durante un descenso, el objetivo de un núcleo económico fuerte frente a los demás es sufrir lo menos posible. En un ascenso, el objetivo de un núcleo económico fuerte frente a los demás es capturar la mayor parte de la acumulación acrecentada. Todos intentarán desarrollar los mismos productos, comercializarlos de maneras muy similares y buscar amarrar monopolios mundiales en las nuevas tecnologías.
La ventaja no se fundamentará en una
diferencia cultural básica. Se deberá a consideraciones meramente capitalistas,
y premiará al núcleo que producirá con mayor competitividad. El secreto será
simplemente la disminución de costos.
La competencia entre industrias de punta en tiempos de expansión tiene
poco que ver con costos de mano de obra, porque en la realidad serán casi
idénticas en los tres sectores. En cualquier caso, durante un período de
expansión económica, las industrias en competencia se preocupan más por huelgas
que interfieren con la producción que con las alzas paulatinas de los salarios.
La diferencia medular será la
remuneración a nivel cupular -tanto a nivel máximo de las industrias como en el
enorme "estrato medio" de los cuadros, y además, tanto al interior de
las industrias de punta como en la gran sociedad civil externa (los abogados,
los psicólogos, los artistas y los innumerables asesores). Sin duda, la cuenta
más costosa será la de EEUU, menor la de Europa Occidental, y Japón tendrá los
costos más bajos.
No es difícil predecir que en el
período 2000 o 2005-2025, las empresas productivas japonesas serán las que van a quedar con la mayor
rebanada del paquete economía-mundo en las nuevas industrias de punta de ese
período - la informática, la biotecnología, las nuevas fuentes de energía - aun
cuando en este momento parecen menos favorecidas que en la segunda mitad de los
90s.
Immanuel
Wallerstein
(Traducido por Patricia D'Esposito Bosco y revisado por Roberto Campana Ferniot para PIHAAA, CIESTAAM; Universidad Autónoma Chapingo, Chapingo México, México)
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Estos Comentarios se publican dos veces al mes y tienen la intención de ofrecer una reflexión sobre la coyuntura mundial, con una perspectiva a largo plazo.
[1] . Tapan Munroe, "The Importance of the Asia Pacific
Region for California's Economic Vitality" en B.K. Bundy et al., eds., The
Future of the Pacific Rim. Westport: Praeger, 1994, p. 63.
[2] Robert E. Ward y Daknwart Rustow, eds, Political Modernization in
Japan and Turkey. Princeton: Princeton Univ. Press,
1964.