Fernand Braudel Center, Binghamton University

 

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Comentario # 6, dic. 6, 1998

 

"Armas de Destrucción Masiva"

 

 

En la actualidad una de las preocupaciones principales de los EEUU es la proliferación de armas de destrucción masiva.  Esto significa que los EEUU no desea que los países que actualmente no cuentan con armas nucleares, químicas o biológicas tengan la menor posibilidad de adquirirlas.  Esta preocupación tiene una larga historia.

 

            En la Primera Guerra Mundial se utilizó extensivamente el gas mostaza (arma química), infligiendo muchísimo daño doloroso a los soldados sin, hasta donde se sabe, afectar seriamente el desenlace del conflicto militar.  A raíz de esto,  los poderes occidentales llegaron a la conclusión que todos se beneficiarían mutuamente si renunciaban a la guerra química.  Se concluyó con un acuerdo internacional sobre esto, y realmente se respetó durante la mayor  parte de la Segunda Guerra Mundial.

 

            Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial fue el  pretexto para una carrera entre el Eje y los Aliados para crear una bomba atómica.  Como ya sabemos, los EEUU ganó esta carrera y finalmente no utilizó la bomba en contra de Alemania sino en contra de Japón. En aquel entonces los japoneses sintieron, y muchos comparten su punto de vista, que se tomó esta decisión porque los alemanes eran europeos y los japoneses asiáticos.  Durante la guerra se investigó bastante con respecto a armas biológicas y armas químicas.  En 1945,  los EEUU se erigió como el único poseedor de armas nucleares, y además tenía muchos conocimientos sobre armas químicas y biológicas.  Decidió compartir sus conocimientos con la Gran Bretaña, su aliada cercana; y desde entonces, el evitar que otros países  pudiesen obtener armas nucleares se convirtió en una de sus prioridades urgentes.

 

 

            La Unión Soviética,  el principal oponente militar de los EEUU,  se esforzó en adquirir, primero, una bomba atómica y luego una bomba de hidrógeno.  Para 1949, ambos lados en la Guerra Fría tenían armas nucleares y esto resultó menos desastroso de lo que se había predicho.  Los analistas comenzaron a hablar de un control mutuo,  esta tesis sugería que ninguno de los dos lados arriesgaría  una guerra verdadera, porque la  respuesta del otro lado sería demasiado terrible.  Válida o no la tesis, los EEUU se dedicó a asegurar que ningún cuarto poder se transformara en una fuerza nuclear. No obstante, primero Francia y luego China adquirieron capacidad nuclear,  pensando que si no la tenían no serían tomados en serio como grandes poderes.

 

            Los EEUU aprendió a vivir con la realidad de 5 poderes nucleares, y dirigió su atención a parar el progreso en eso.  A pesar de lo cual, India demostró que podía iniciar una reacción nuclear.  Entonces, muchos otros países iniciaron esfuerzos clandestinos por conseguir armas nucleares.  Hay razones para creer que Israel y Sudáfrica lograron capacidad nuclear ( aunque el régimen del apartheid, como uno de sus últimos actos antes de entregar el poder al A. N. C., renunció a las armas nucleares).  Se piensa que muchos otros países están muy cerca de tener capacidad nuclear: Corea del Norte, quizá Japón en Asia Oriental; Pakistán, Irán, Irak, Libia, Argel en el mundo musulmán; además de Brasil y Argentina.  

 

            Los EEUU ha presionado y conseguido un acuerdo internacional comprometiendo a países a detener la "proliferación",  pero muchos de los probables candidatos a la adquisición de capacidad nuclear se han negado a firmar el acuerdo.  Uno de sus argumentos medulares ha sido que no ven ninguna razón moral ni política para garantizar un monopolio de los poderes nucleares existentes, y están solicitando a estos países que también renuncien  a las armas nucleares antes que ellos se comprometan a hacerlo. Esta ha sido la posición relevante de la India y Pakistán, quienes demostraron este año la posesión de armas nucleares.

 

            Parece ser que se utilizaron armas químicas y biológicas durante la guerra entre Irán e Irak y que después fueron armas potenciales durante la Guerra del Golfo. Cuando Irak perdió esta guerra , una de las condiciones que se le impuso fue que destruyera todas sus armas de destrucción masiva.  Como ya sabemos, esto ha sido muy difícil de llevar a cabo.  En las negociaciones entre los EEUU y Corea del Sur con Corea del Norte, uno de los objetivos ha sido comprar a Corea del Norte su renuncia a las armas nucleares.  Parece dudoso que  esto haya dado resultado. Parece ser que los EEUU nunca han ejercido una presión similar sobre Israel o el apartheid de Sudáfrica.  De cualquier manera, Israel no se arrepiente, al igual que los diferentes países árabes involucrados en la lucha para tener armas nucleares.  La única región del mundo donde parece que la presión de los EEUU ha tenido éxito es en Latinoamérica y aun allí no se puede asegurar.

 

 

            Eliminando la verborragia,  todo esto es esencialmente un asunto de poder. Las armas de destrucción masiva marcan una diferencia en como se hará la guerra en el futuro.  Los EEUU utiliza dos argumentos.  Uno es el de la fuerza bruta.  Castigará a los países que desafíen esta exigencia.  Esto funciona hasta cierto punto.  No funciona con aliados cercanos que pueden darse el lujo de desafiar a los EEUU y no funciona contra poderes hostiles que desean desafiar a los EEUU.  Funciona mejor en los casos intermedios  como Argentina.

 

            Los EEUU también utiliza un argumento moral implícito.  El caso que defiende (ante su publico doméstico en primer lugar) es que los EEUU (y por lo tanto esto se extiende a los poderes occidentales en general) utilizarán estas armas responsablemente; es decir, solamente como último recurso; mientras que no se puede confiar en que los países de otras regiones del mundo no las usarán  irresponsablemente, entre si y en contra de los EEUU.  Este supuesto sobre la virtud moral comparado con la ética dudosa de los líderes de otras regiones no cae muy bien en la comunidad mundial  actual. Esto está reflejando una moral arrogante que se ve muy poco acreditada en la historia del siglo veinte

 

            ¿Entonces, en qué estamos?  Desde 1945 ha habido una proliferación de armas de destrucción masiva a nivel mundial. De hecho, también los EEUU y los otros poderes occidentales han estado constantemente invirtiendo dinero y mejorando su propias provisiones de estas armas.  No existe razón alguna para pensar que el ritmo de esta expansión (tanto en términos geográficos como en términos de la capacidad de destrucción de estas armas) disminuirá significativamente en los próximos 25 años.

 

            ¿Como resultado,  esto incrementará la probabilidad de una terrible   destrucción ? La respuesta es si y no.  No,  porque un efecto principal será precisamente la de la bomba atómica soviética. Habrá una mayor  probabilidad de control mutuo.  Pero también sí,  porque se aumenta la probabilidad de accidentes debido a la incapacidad de los estados para controlar el personal de mandos medios que realmente maneja dichas armas.  Además,  es obvio que estamos progresando muchísimo en la miniaturización de estas armas, que de esta forma las pone con mayor rapidez a la disposición de las fuerzas no gubernamentales, ya sean grupos políticos  rebeldes o  grupos criminales.

 

            No hay una solución obvia a esta realidad. Es claro que la presión continua del gobierno de los EEUU sobre los gobiernos de otros países  para que no adquieran este tipo de armas nucleares, de hecho, ha disminuido - -pero de ninguna manera ha detenido- - el proceso de proliferación.  Se duda mucho que una presión continua de este tipo mejorará el resultado.  Además, con el paso de los años, su argumento moral parecerá cada vez menos convincente y  obviamente más racista.

 

 

Immanuel Wallerstein

 

(Traducido por Patricia D'Esposito Bosco y revisado por Roberto Campana Ferniot para PIHAAA, CIESTAAM; Universidad Autónoma Chapingo, Chapingo México, México)

 

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