Fernand Braudel Center, Binghamton University
http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm
"Armas de Destrucción Masiva"
En la actualidad una de las preocupaciones
principales de los EEUU es la proliferación de armas de destrucción
masiva. Esto significa que los EEUU no
desea que los países que actualmente no cuentan con armas nucleares, químicas o
biológicas tengan la menor posibilidad de adquirirlas. Esta preocupación tiene una larga historia.
En la Primera Guerra Mundial se utilizó
extensivamente el gas mostaza (arma química), infligiendo muchísimo daño
doloroso a los soldados sin, hasta donde se sabe, afectar seriamente el
desenlace del conflicto militar. A raíz
de esto, los poderes occidentales
llegaron a la conclusión que todos se beneficiarían mutuamente si renunciaban a
la guerra química. Se concluyó con un
acuerdo internacional sobre esto, y realmente se respetó durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial fue
el pretexto para una carrera entre el
Eje y los Aliados para crear una bomba atómica. Como ya sabemos, los EEUU ganó esta carrera y finalmente no
utilizó la bomba en contra de Alemania sino en contra de Japón. En aquel
entonces los japoneses sintieron, y muchos comparten su punto de vista, que se
tomó esta decisión porque los alemanes eran europeos y los japoneses
asiáticos. Durante la guerra se
investigó bastante con respecto a armas biológicas y armas químicas. En 1945,
los EEUU se erigió como el único poseedor de armas nucleares, y además
tenía muchos conocimientos sobre armas químicas y biológicas. Decidió compartir sus conocimientos con la
Gran Bretaña, su aliada cercana; y desde entonces, el evitar que otros países pudiesen obtener armas nucleares se
convirtió en una de sus prioridades urgentes.
La Unión Soviética, el principal oponente militar de los EEUU, se esforzó en adquirir, primero, una bomba
atómica y luego una bomba de hidrógeno.
Para 1949, ambos lados en la Guerra Fría tenían armas nucleares y esto
resultó menos desastroso de lo que se había predicho. Los analistas comenzaron a hablar de un control mutuo, esta tesis sugería que ninguno de los dos
lados arriesgaría una guerra verdadera,
porque la respuesta del otro lado sería
demasiado terrible. Válida o no la
tesis, los EEUU se dedicó a asegurar que ningún cuarto poder se transformara en
una fuerza nuclear. No obstante, primero Francia y luego China adquirieron
capacidad nuclear, pensando que si no
la tenían no serían tomados en serio como grandes poderes.
Los EEUU aprendió a vivir con la realidad de 5
poderes nucleares, y dirigió su atención a parar el progreso en eso. A pesar de lo cual, India demostró que podía
iniciar una reacción nuclear. Entonces,
muchos otros países iniciaron esfuerzos clandestinos por conseguir armas
nucleares. Hay razones para creer que
Israel y Sudáfrica lograron capacidad nuclear ( aunque el régimen del
apartheid, como uno de sus últimos actos antes de entregar el poder al A. N.
C., renunció a las armas nucleares). Se
piensa que muchos otros países están muy cerca de tener capacidad nuclear:
Corea del Norte, quizá Japón en Asia Oriental; Pakistán, Irán, Irak, Libia,
Argel en el mundo musulmán; además de Brasil y Argentina.
Los EEUU ha presionado y conseguido un acuerdo
internacional comprometiendo a países a detener la
"proliferación", pero muchos
de los probables candidatos a la adquisición de capacidad nuclear se han negado
a firmar el acuerdo. Uno de sus
argumentos medulares ha sido que no ven ninguna razón moral ni política para
garantizar un monopolio de los poderes nucleares existentes, y están
solicitando a estos países que también renuncien a las armas nucleares antes que ellos se comprometan a hacerlo.
Esta ha sido la posición relevante de la India y Pakistán, quienes demostraron
este año la posesión de armas nucleares.
Parece ser que se utilizaron armas químicas y
biológicas durante la guerra entre Irán e Irak y que después fueron armas
potenciales durante la Guerra del Golfo. Cuando Irak perdió esta guerra , una
de las condiciones que se le impuso fue que destruyera todas sus armas de
destrucción masiva. Como ya sabemos,
esto ha sido muy difícil de llevar a cabo.
En las negociaciones entre los EEUU y Corea del Sur con Corea del Norte,
uno de los objetivos ha sido comprar a Corea del Norte su renuncia a las armas
nucleares. Parece dudoso que esto haya dado resultado. Parece ser que los
EEUU nunca han ejercido una presión similar sobre Israel o el apartheid de
Sudáfrica. De cualquier manera, Israel
no se arrepiente, al igual que los diferentes países árabes involucrados en la
lucha para tener armas nucleares. La
única región del mundo donde parece que la presión de los EEUU ha tenido éxito es
en Latinoamérica y aun allí no se puede asegurar.
Eliminando la verborragia, todo esto es esencialmente un asunto de
poder. Las armas de destrucción masiva marcan una diferencia en como se hará la
guerra en el futuro. Los EEUU utiliza
dos argumentos. Uno es el de la fuerza
bruta. Castigará a los países que
desafíen esta exigencia. Esto funciona
hasta cierto punto. No funciona con
aliados cercanos que pueden darse el lujo de desafiar a los EEUU y no funciona
contra poderes hostiles que desean desafiar a los EEUU. Funciona mejor en los casos intermedios como Argentina.
Los EEUU también utiliza un argumento moral
implícito. El caso que defiende (ante
su publico doméstico en primer lugar) es que los EEUU (y por lo tanto esto se
extiende a los poderes occidentales en general) utilizarán estas armas
responsablemente; es decir, solamente como último recurso; mientras que no se
puede confiar en que los países de otras regiones del mundo no las usarán irresponsablemente, entre si y en contra de
los EEUU. Este supuesto sobre la virtud
moral comparado con la ética dudosa de los líderes de otras regiones no cae muy
bien en la comunidad mundial actual.
Esto está reflejando una moral arrogante que se ve muy poco acreditada en la
historia del siglo veinte
¿Entonces,
en qué estamos? Desde 1945 ha habido
una proliferación de armas de destrucción masiva a nivel mundial. De hecho,
también los EEUU y los otros poderes occidentales han estado constantemente
invirtiendo dinero y mejorando su propias provisiones de estas armas. No existe razón alguna para pensar que el
ritmo de esta expansión (tanto en términos geográficos como en términos de la
capacidad de destrucción de estas armas) disminuirá significativamente en los
próximos 25 años.
¿Como resultado, esto incrementará la probabilidad de una terrible destrucción ? La respuesta es si y no. No,
porque un efecto principal será precisamente la de la bomba atómica
soviética. Habrá una mayor probabilidad
de control mutuo. Pero también sí, porque se aumenta la probabilidad de
accidentes debido a la incapacidad de los estados para controlar el personal de
mandos medios que realmente maneja dichas armas. Además, es obvio que
estamos progresando muchísimo en la miniaturización de estas armas, que de esta
forma las pone con mayor rapidez a la disposición de las fuerzas no
gubernamentales, ya sean grupos políticos
rebeldes o grupos criminales.
No hay una solución obvia a esta realidad. Es
claro que la presión continua del gobierno de los EEUU sobre los gobiernos de
otros países para que no adquieran este
tipo de armas nucleares, de hecho, ha disminuido - -pero de ninguna manera ha
detenido- - el proceso de proliferación.
Se duda mucho que una presión continua de este tipo mejorará el
resultado. Además, con el paso de los
años, su argumento moral parecerá cada vez menos convincente y obviamente más racista.
Immanuel Wallerstein
(Traducido por Patricia D'Esposito Bosco y revisado por
Roberto Campana Ferniot para PIHAAA, CIESTAAM; Universidad Autónoma Chapingo,
Chapingo México, México)
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