Fernand Braudel Center, Binghamton University
http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm
![]()
Commentario 144, Sept. 1, 2004
¿Ni temido ni
amado?
En agosto
de 2004, la agencia en-cuestadora Pew emitió un sondeo coauspiciado por el
Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), sobre las
actitudes de los electores estadunidenses ante los asuntos mundiales actuales.
Descubrieron que existe un índice inusualmente alto de preocupación por los
temas internacionales (en comparación con los temas económicos).
Pero lo
que es más importante, encontraron una considerable diferencia de actitudes
entre quienes simpatizan con Bush y quienes apoyan a Kerry. Específicamente,
los adherentes a Bush son doblemente tendientes a sentir que Estados Unidos es
más fuerte hoy de lo que fue hace 10 años. Y si les preguntan si Estados Unidos
es menos respetado en el mundo que antes, los simpatizantes de Bush muestran
una tendencia ligeramente menor a pensar así. Lo que es aún más significativo:
sólo 22 por ciento de ellos considera que el respeto del resto del mundo es un
tema importante, mientras que 56 por ciento de los simpatizantes de Kerry cree
que éste es un problema de gran importancia.
El CFR
publicó un comentario sobre la encuesta, hecho por tres de sus analistas: Lee
Feinstein, James M. Lindsay y Max Boot. Este es el análisis.
Las
disparidades que se desprenden del estudio sugieren algo más profundo que las
divisiones en torno a la guerra de Irak. Los simpatizantes de Bush y los de
Kerry están adoptando bandos en el prolongado debate sobre la relativa
importancia del poder "duro" contra el poder "suave". ¿Cómo
será Estados Unidos un país más seguro y próspero: si es temido o si es amado?
¿Qué es lo que más cuenta? ¿El poderío militar de Estados Unidos y su
disposición a utilizarlo, o es la reputación estadunidense en el exterior
igualmente importante? (http://www.cfr.org./publication.php.id=7259)
Creo que
el comentario es correcto, pero evade una cuestión analítica importante que
parece haber escapado de la atención de los tres analistas del CFR y,
probablemente también, de la del grueso de la población estadunidense.
Supongamos
que Estados Unidos no es temido ni amado. ¿Es esto creíble? Y de ser así,
¿cuáles son las implicaciones de esta percepción de Estados Unidos para otros
pueblos en lo que se refiere a guerra, a la paz, a las alianzas geopolíticas y
a la imagen de Estados Unidos ante sí mismo para las próximas décadas?
Analicemos
tanto el temor como el amor.
Cuando
uno habla de que Estados Unidos es temido, se refiere al temor del imponente
equipamiento que este país posee, su capacidad tecnológica y el soporte
financiero que refleja. Es muy claro que por ahora, y por algún tiempo, ningún
país puede declarar la guerra a Estados Unidos con la esperanza de ganar. Por
esta razón, no veo el menor indicio de que algún país esté pensando en declararle
la guerra a Estados Unidos. Pero el tema a discusión en este momento no es una
guerra entre dos estados, a la antigua.
Lo que
está a discusión es si el poder militar estadunidense es suficiente para
mantener el orden en cada rincón del mundo en el que se estén llevando a cabo
actividades que el gobierno estadunidense desaprueba.
¿Es
Estados Unidos capaz de "prevenir" todo aquello que considera
amenazas de regímenes peligrosos, o bien, de actores no estatales a los que
etiqueta de "terroristas"? ¿Le "teme" Irán a Estados
Unidos? ¿Le "teme" Al Qaeda a Estados Unidos?
Por
supuesto que Irán y Al Qaeda (que son actores de tipo muy diferente) saben que
Estados Unidos puede, y probablemente lo hará, llevar a cabo múltiples acciones
hostiles hacia ellos. Por cuestiones tácticas, podrían decidir de tiempo en
tiempo que es más prudente no provocar a ese Estado, al que quizá perciben como
un oso agresivo. ¿Significa esto que le temen a Estados Unidos?
Temerle a
Estados Unidos implica hacer cambios en una estrategia básica (y no en las
tácticas interinas porque de lo contrario serían aplastados por Estados Unidos.
¿Hay alguna evidencia de que esto sea verdad?
Después
de tres años de "guerra contra el terror" y casi 18 meses de
ocupación en Irak ¿es Estados Unidos más temido de lo que era antes?
No veo
cómo podrían personas razonables, independientemente de sus posturas políticas,
defender este supuesto. El machismo unilateral militar de Bush sólo ha expuesto
los límites del poder militar de su país, no su eficacia. Estados Unidos
enfrenta una insurrección en Irak que es cada vez más amplia y fiera, un
debilitamiento de su postura política en todo Medio Oriente y una creciente
reticencia de los estadunidenses de seguir pagando el precio cada vez más alto
en vidas y dinero por esta no victoria.
Es más
probable que la aventura iraquí termine con una retirada humillante que con una
"democracia" pro Occidental que se extienda triunfal por Irak y la
mayor parte de Oriente Medio.
¿Qué hay
sobre la alternativa; sobre el ser "amado"? Estados Unidos solía ser
amado, al menos por la mitad de la población del mundo. He escuchado demasiados
discursos, públicos y privados, sobre la importancia tanto histórica como
actual del papel de Estados Unidos en el mundo. Estos se refieren a la calidad
ejemplar y de defensor de la libertad humana, de Estados Unidos como un país
sin el cual el mundo estaría mucho peor de lo que está.
Sé que
las personas que así piensan están ahí, o lo estaban. ¿Qué ha pasado en los
últimos tres años? porque para un buen número de estas personas lo que ha
pasado es un reconocimiento público, casi el deseo suplicante de que el fiasco
de Bush no les hubiera revelado a ellos
de manera tan evidente el lado negativo de la política exterior estadunidense.
Estas personas
quieren urgentemente que Estados Unidos muestre nuevamente su otra cara, la que
ellos creían conocer. Por eso muchos de ellos hablan abiertamente de su
esperanza de que Kerry gane las elecciones. Pero al mismo tiempo agregan que
las cosas nunca volverán a ser las mismas. Piensan que Kerry será mejor que
Bush, pero ¿será esto suficiente para transformar la situación mundial y su
visión de la misma? ¿Será Estados Unidos "amado" de nuevo? Para que
esto suceda tendrían que borrarse de la memoria no sólo la invasión a Irak,
sino Abu Ghraib, Guantánamo y la Ley Patriótica. Las consecuencias de esta
última fueron sentidas en carne propia por muchos amantes extranjeros de
Estados Unidos cuando intentaron tramitar visas o ingresar al país.
Es famoso
lo dicho por Mao Zedong, cuando aseveró que Estados Unidos era un tigre de
papel. Quizá se adelantó a su tiempo. Puede que no haya sido cierto cuando lo
dijo. ¿Pero qué pasará si ahora se está convirtiendo en uno? Las consecuencias
de esto tanto para el mundo como para Estados Unidos son completamente
inciertas. En términos geopolíticos podría estarse creando un vacío momentáneo
que todo tipo de jugadores se apresurarán a llenar con resultados muy
inciertos.
Para
Estados Unidos, la situación puede llevar a interminables e inútiles
discusiones entre los devotos del poder "duro" y del poder
"suave" sobre quién tuvo la culpa, cuando lo que se necesita en el
país es asumir de manera total que, en su forma de relacionarse con el resto
del mundo, ya no está en posición de dominar ni por el miedo ni por el amor,
para bien o para mal.
©Immanuel Wallerstein
Traducción: Gabriela Fonseca
Copyright por Immanuel
Wallerstein. Todos los derechos de reproducción reservados. Se otorga permiso
para bajar y transmitir electrónicamente por servicios no comerciales con la
condición que se mantiene la integridad del articulo y se acompana con el aviso
de copyright. Para traducir este texto, imprimir o publicarlo electrónicamente,
solicitarlo con el autor por correo electronico: (immanuel.wallerstein@yale.edu) o por fax: 1-203-432-6976.
Estos Comentarios se
pulbican dos veces al mes y tienen la intencion de ofrecer una reflexion sobre
la coyunturamundial, con una perspectiva al largo plazo.
_____
Email this Commentary to a colleague
______________________________________________
Go to List of Commentaries