Fernand Braudel Center, Binghamton University
http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm
Comentario # 15,
mayo 1, 1999
"Peligros para la izquierda europea"
Quizá sea apropiado que siendo este
el último 1° de mayo del siglo veinte analicemos las serias dificultades que la guerra en Serbia/Kosovo
está a punto de crear para la izquierda europea. El 1° de mayo celebra la militancia de la clase obrera en un
ambiente hostil, en el cual el gobierno se suponía inamigable. Sin embargo, para el final del siglo
diecinueve, los movimientos de izquierda en Europa, cuyo apoyo de base se
encontraba entre las clases obreras y los pobres, decidieron buscar el poder
del estado vía los procesos electorales.
Basaron su estrategia en un supuesto sociológico que ha resultado
falso. Supusieron que su base social
era numéricamente la mayoría de la
población y que solo se necesitaba
asegurar el sufragio universal para movilizar sus votos y así obtener el poder.
De hecho lograron el sufragio
universal y realmente movilizaron sus votos.
No obstante, encontraron dificultades para ganar las elecciones. ¿En qué
se equivocaron? En la aritmética. Las clases obreras y los pobres son sin duda
la mayoría absoluta de la población mundial.
Sin embargo, de acuerdo a como funciona la economía-mundo capitalista,
con la concentración de la riqueza en unos pocos países, resulta que, en esos países, en el siglo veinte
las clases obreras y los pobres eran solamente el 30 - 40% de la población. Sus
votos no podían dar el poder a los partidos de izquierda en Europa Occidental
(y tampoco en Norteamérica y Australasia).
Hubo
otra consideración. En todos los países europeos exceptuando la Gran Bretaña,
el sistema electoral era de representación proporcional o de elecciones en dos
rondas. Cualquiera de estos dos sistemas fomenta el surgimiento de múltiples
partidos. El resultado neto era no solo la creación de varias izquierdas y
derechas en un X país pero que la
izquierda verdadera (tanto como la derecha verdadera) tenían que buscar los
votos del "centro" para poder ganar las elecciones. En general, esto ha sido más difícil para la izquierda
que para la derecha, debido a que los que se consideran del centro normalmente
han sido más temerosos de victorias electorales de izquierda que de la derecha.
Desde luego, ha sido especialmente cierto hasta el grado que los partidos de
izquierda en un momento y lugar determinado utilizaron un discurso muy
militante que prometía "cambiar la sociedad."
¿Finalmente
qué podían hacer los partidos de izquierda?
Solo después de la Primera Guerra Mundial estaban en una posición de ser
verdaderos competidores en el juego parlamentario. Pero aún así, no ganaron muchas elecciones en el período
entreguerras. Por un lado, se dividieron terriblemente entre el Segundo y Tercer Internacional Socialistas,
y en muchos países esencialmente se dividieron el voto entre ellos. Una
solución, iniciada por los franceses, era el Frente Popular. Esto realmente nunca funcionó debido a la
profundidad de la división entre los
dos grupos y el hecho que los partidos comunistas estaban estrechamente ligados
a los giros de la política exterior de la Unión Soviética. Esta situación continuó mínimamente hasta
los años sesentas.
Además,
había otro problema . Los partidos de
izquierda, aún en los países donde había solo uno, se encontraban ante un
dilema táctico elemental. Requerían moderar su programa para atraer los votos
del centro. Pero al hacerlo arriesgaban
enajenar una parte de su base. La
táctica era ganar votos sin perder un número equivalente. No resultó ser tan
fácil. Después de 1945 en la atmósfera
de la Guerra Fría, con estos problemas específicos, la mayoría de las veces los
partidos de derecha ganaban en lugar de perder. Todo lo anterior planteó
la necesidad de repensar las tácticas.
Una
vez más fueron los franceses quienes encontraron una solución. Vamos a llamarla
la Solución Mitterand-Jospin. En la
elección de 1981 Mitterand utilizó las tácticas del Frente Popular para lograr
el poder, y posteriormente utilizó el poder para marginar al Partido
Comunista. Como resultado hubo un
reacomodo de votos dentro del bloque de votantes de izquierda, de tal manera
que el Partido Socialista claramente llevó la delantera. En este período también surgieron los Verdes
en Europa, incluyendo Francia. En este
momento es cuando aparece Jospin, quien
llevó al Partido Socialista a una victoria casi accidental en 1997 y entonces
construyó un gobierno que llamó "
la gauche plurielle" ( la izquierda plural). A diferencia del Frente
Popular, constituido por socios iguales y mutuamente desconfiados, el gobierno
de la izquierda plural era un gobierno socialista con ministros tomados también
de los 4 partidos más pequeños de "izquierda": el Partido Comunista,
los Verdes, el MDC (un partido francés particularmente jacobino), y los
Radicales de Izquierda (los restos del Partido Radical-Socialista de la clase
media que una vez había sido fuerte y
la base del Frente Popular de los 1930s). Los partidos de extrema
izquierda quedaron fuera, pero su voto popular ha sido muy escaso.
Lo interesante de la izquierda
plural es que todos los partidos acordaron trabajar juntos sobre un programa
común a pesar de sus diferencias, sobre los cuales discutían pero sobre las
cuales dijeron que no interferirían con su participación en el gobierno. Era una formula de constante negociación
dentro de los límites precisos acordados. Lo que se debe notar es que el
concepto francés de izquierda plural (un partido socialista dominante combinado
con partidos más pequeños) ha sido adoptado también en Italia y Alemania con
las variaciones acordes a la situación nacional. Por lo tanto, mientras
que al principio de esta década, virtualmente todos los gobiernos europeos eran
de derecha, para 1999, virtualmente todos eran gobiernos de izquierda. Además,
es notorio que los cuatro países
grandes - Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia- tenían todos gobiernos de izquierda plural (menos Gran Bretaña,
que tiene un sistema de votación de un solo miembro donde el ganador se lleva
todo). Hasta hace poco parecía ser una
fórmula ganadora que --a futuro-- sería útil aún durante muchas décadas.
¿Qué
tiene esto que ver con la guerra en Serbia/Kosovo? La izquierda plural sobrevivió la primera sacudida de los
bombardeos por la OTAN. Mientras que
los Comunistas, Verdes y demás han sido críticos (o por lo menos algunos de sus
líderes lo han sido), todos se han negado a permitir que escalaran sus críticas
a tal punto que se retiraran del gobierno.
Pero, es importante darse cuenta de esto: todos los
críticos han aclarado que podían vivir con los bombardeos, pero no con una
invasión terrestre. Una invasión por tierra podía suscitar serios
desequilibrios políticos en Francia e Italia y un reacomodo de los
Social-Demócratas alemanes con los Demócratas Libres. También podría crear una
crisis en el gobierno griego.
Si la
izquierda plural colapsa como resultado de la guerra en los Balcanes, podría
ser difícil reestablecer nuevamente una alianza de izquierda de esta
naturaleza. Se habrá minado la confianza en la viabilidad de una izquierda
plural. Entonces podríamos estar por
iniciar una nueva era de gobiernos de derecha en Europa Occidental. En una situación tal que hasta el Partido
Laborista de Gran Bretaña podría sufrir este rebote..
Immanuel
Wallerstein
(Traducido por Patricia D'Esposito Bosco y
revisado por Roberto Campana Ferniot para PIHAAA, CIESTAAM; Universidad
Autónoma Chapingo, Chapingo México, México)
Derecho de Autor por Immanuel Wallerstein. Todos los derechos son reservados. Se otorga
permiso bajar, enviar electrónicamente o vía correo electrónico a otros e
incluir este texto en sitios del INTERNET de comunidades no comerciales, siempre y cuando el ensayo permanece
completo y se muestra la nota de derecho de autor. Para traducir este texto, publicarlo en forma impresa y/u otras
formas incluyendo sitios comerciales del INTERNET y extractos, contactar al
autor en: iwaller@binghamton.edu o fax: 607-777-4315.
Estos
Comentarios se publican dos veces al mes y tienen la intención de ofrecer una
reflexión sobre la coyuntura mundial, con una perspectiva a largo plazo.
_____
Email this Commentary to a colleague
______________________________________________
Go to List of Commentaries