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Comentario no. 25

La Bomba de Tiempo Mexicana(1)

México ha estado demasiado cerca de los Estados Unidos de América durante los últimos 200 años. No hay mucho que pueda hacerse con relación a esta proximidad geográfica, pero ello ha llevado actualmente a una situación cuyas consecuencias pueden tener impactos mucho más allá de México y los Estados Unidos de América. El antecedente histórico es muy simple. Al irse expandiendo hacia el oeste, durante el siglo diecinueve, los Estados Unidos de América fueron absorbiendo áreas que habían estado bajo el control de los Americanos Nativos, lo que los llevó a compartir fronteras con dos países que habían sido colonias de Estados europeos: Canadá y México.

Canadá continuó siendo una colonia de la Gran Bretaña hasta 1867 y después de esa fecha fue adquiriendo lentamente su absoluta soberanía. Esa armadura británica protectora significó que los Estados Unidos de América no pudieran realmente intimidar demasiado a Canadá. El caso de México, sin embargo, fue diferente. España no era una gran protección, y en cualquier caso, México obtuvo su independencia tempranamente, a principios del siglo diecinueve. México era militarmente más débil que los Estados Unidos de América, y los colonizadores de este último país se apropiaron de un buena porción del norte de México -la que entonces se convirtió en Texas, la parte suroeste de Estados Unidos, y el estado de Alta California.

La política mexicana ha sido un torbellino de elementos comunes a la mayoría de los países latinoamericanos: una gran población indígena, oprimida y rebelde; una pequeña elite poseedora de la riqueza orientada hacia Europa y los Estados Unidos de América; una intelligentsia populista, inspirada en la Revolución Francesa, y posteriormente en la Revolución Rusa, y generalmente

anti-gringa; un ejército que no ha vacilado en actuar directamente cuando lo ha juzgado necesario, lo que generalmente ha sido, o cuando los indígenas, o la intelectualidad, o ambos, parecen fortalecerse demasiado políticamente; caudillos, cuyo impacto político ha sido general y ampliamente ambiguo.

Pero México tuvo también algunos elementos singulares, que son sus considerables recursos petroleros y su proximidad a los Estados Unidos de América. Esta proximidad a los Estados Unidos de América ha tenido tres consecuencias principales. Primera, que desde México era más fácil la migración ilegal a los Estados Unidos de América que desde cualquier otro país latinoamericano. Esta migración ilegal era, y es, a menudo incitada por los empleadores norteamericanos que buscan la mano de obra barata. Segunda, el ejército norteamericano encontró más fácil intervenir contra los caudillos que fueran demasiado difíciles de controlar, o demasiado anti-gringos, o para defender la frontera cuando se creía que había demasiada inmigración ilegal. Tercera, la atención especial concentrada sobre el petróleo, en particular de parte del Gobierno de los Estados Unidos de América.

El petróleo mexicano es ahora sólo un pequeña parte de la producción mundial. Pero en la primera parte del siglo veinte, jugó un papel estadísticamente más significativo. Para explicar esta última historia, uno tiene, sin embargo, que explicar también la historia de la Revolución Mexicana. La Revolución Mexicana fue la primera de las grandes revoluciones antisistémicas del siglo veinte. Su fecha de inicio se ubica usualmente en el año de 1910, con el levantamiento de Francisco I. Madero en contra de Porfirio Díaz. Esto hace que esta Revolución Mexicana preceda a la primera Revolución China de 1911 por un año, y por seis años a la Revolución Rusa.

La Revolución Mexicana tuvo resultados muy ambiguos. Madero, un liberal clásico, fue derrocado y asesinado por jefes militares. Emiliano Zapata, un indígena, dirigió una revolución dentro de la revolución, la cual triunfó durante un tiempo, pero fue después suprimida militarmente. Y después de algunos años, en 1929, la situación general fue estabilizada mediante la creación de un partido único de Estado (una invención bien conocida del siglo veinte) bajo el escudo de lo que finalmente se llamaría Partido Revolucionario Institucional. El nombre es ya en sí mismo algo extraordinario. El partido es el partido de la revolución "institucionalizada". Pero institucionalizar un proceso de cambio rápido (una revolución) significa naturalmente contenerla y someterla, que es precisamente lo que ha acontecido.

El PRI creó un régimen de partido único que tenía las características habituales de una red de estructuras afiliadas (sindicatos, movimientos de mujeres, etcétera) que actuaban como transmisores de una cierta política y como mecanismos de una limitada retroalimentación de la elite política. Dichas estructuras, establecieron sin embargo, otra característica igualmente inusual junto a la del nombre ya mencionada. Es lo que se llamó el sexenio, que significa un periodo de seis años. Cada Presidente, que era siempre la figura todopoderosa dentro del sistema del PRI, era elegido solo por seis años. Y fue siempre electo sin ninguna oposición seria, desde un esquema en el que el candidato a Presidente era siempre seleccionado por el Presidente en turno.

En 1934, el nuevo Presidente electo fue Lázaro Cárdenas. Él era un intelectual populista que tomó la revolución mucho mas en serio que sus predecesores y que sus sucesores. Entonces el mundo estaba enmedio de una gran depresión. Había un gran fermento político por doquier. En 1938, Cárdenas decide nacionalizar la industria petrolera, que estaba casi totalmente en manos de empresas norteamericanas. Y Franklin D. Roosevelt, que había iniciado la política llamada del buen vecino, decidió no intervenir. Este fue un claro momento de clímax del poderío y del orgullo mexicanos.

Hubo otro elemento dentro de esta escena mexicana. La variante de la imitación de la Revolución Francesa, por parte de los intelectuales mexicanos, se expresó a través de un fuerte anticlericalismo. México, por supuesto, es un país predominantemente católico, y la Iglesia era ampliamente percibida como una fuerza política reaccionaria, apoyando en México (lo mismo que en España -y hay que recordar que ese era el tiempo de la guerra civil española) a los terratenientes de derecha conservadores. El gobierno declaró ilegal el uso de los hábitos eclesiásticos, y más en general restringió los derechos de la Iglesia Católica. Además, México ofreció al país como refugio para los revolucionarios derrotados del mundo -los republicanos españoles después de 1939, y León Trotsky en 1937 (quien fue asesinado por lo stalinistas en la Ciudad de México en 1940). El arte mexicano también era "revolucionario" -destacando Diego Rivera, Frida Kahlo y José Clemente Orozco.

Este momento de "radicalismo" del PRI, fue seguido por una larga declinación desde 1940 y hasta la fecha, en virtud de que el PRI se convirtió, cada vez más y más, en un conjunto de funcionarios corruptos sin objetivos políticos particulares, los que tendieron a ser, cada vez más, solo hombres de negocios en busca de riqueza. Algunos de ellos se vieron claramente implicados en el narcotráfico. Y durante la revolución mundial de 1968, el gobierno mexicano se comportó de una manera particularmente represiva, asesinando a un gran número de estudiantes provenientes de la prestigiosa Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otros. Así, este lento proceso de liquidación de la Revolución Mexicana alcanzó su punto culminante en la década de 1990. Tres cosas sucedieron en esta década. Primero, el gobierno mexicano firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, integrando así a la economía mexicana en calidad de simple área de suministro de fuerza de trabajo de bajos salarios para los Estados Unidos de América, al mismo tiempo que desnacionalizaba las empresas públicas.

Segundo, los indígenas mayas del estado de Chiapas renovaron la lucha de Zapata, llamándose a sí mismos zapatistas. Pero hicieron esto de una manera inusitada, habiendo aprendido las lecciones del siglo veinte. No trataron de obtener la conquista del poder del Estado. Incluso, ni siquiera trataron de buscar la guerra en contra del ejército del Centro. En lugar de eso, buscaron instalarse en el poder de las aldeas, movilizando el apoyo nacional e internacional a través de una excepcionalmente hábil y notablemente exitosa campaña política. Por lo cual, el gobierno se vio obligado a ceder a sus demandas en los Acuerdos de San Andrés Larrainzar, los cuales sin embargo, de hecho, el gobierno se ha negado a cumplir. Tercero, la izquierda mexicana se escindió del PRI y formó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), bajo el liderazgo de un hijo de Lázaro Cárdenas, Cuauhtémoc Cárdenas. En 1988, hubo la primera elección presidencial seria del siglo veinte en México. Hubo tres partidos en la contienda: el PRI, el PRD, y el Partido Acción Nacional (PAN), este último un partido conservador que combina a las fuerzas Católicas (contrarias al anticlericalismo del PRI) con elementos empresariales.

En ese momento el PRI parecía estar desmantelándose. México parecía estarse preparando para acceder a un nuevo régimen, distinto del régimen del PRI, mucho más honesto y socialdemócrata, que mas adelante hubiese sido capaz de llegar a un entendimiento con los zapatistas y hubiese mantenido unido al país. Existe ampliamente la creencia de que el PRD ganó la elección de 1988, y de que el gobierno del PRI se la robó. Se perdió entonces una oportunidad. Desde esa fecha, el PRI ha estado maniobrando para sobrevivir, conteniendo al PRD y limitando al PAN, y hoy parece probable que podría llegar a existir una pluralidad en las elecciones del año 2000. Aunque hoy, en Chiapas, el PRI ha movilizado "contraguerrillas", y el ejército se ha estado preparando para tratar de liquidar a los zapatistas por medio de la fuerza.

El PRI se ha convertido en un cascarón político hueco. México se esta polarizando internamente como resultado del cambio en las políticas económicas. Todo lo que se necesita para que el Estado se colapse, es simplemente un abrupto viraje económico. ¿Qué sucederá? Es la pregunta que se hace todo el mundo. Los militares podrían tratar de asumir el poder. Puede haber movimientos de guerrilla al viejo estilo en varias provincias. La inmigración ilegal a los Estados Unidos de América podría crecer desmesuradamente sin que hubiese un gobierno de México capaz de detenerla. Los Estados Unidos podrían comenzar a sentirse extremadamente incómodos con esta 'anarquía' en sus propias fronteras, y entonces tener que enfrentar la dura decisión de enviar o no enviar tropas para resolverla. Y entonces, las consecuencias internas de cualquier tipo de acción militar de parte de los Estados Unidos de América, serían mucho mas grandes que las acciones de enviar tropas al Golfo Pérsico o a Kosovo, o incluso al propio Vietnam. Porque entonces la guerra civil mundial podría llegar al interior mismo de los Estados Unidos de América.

Y estas son las razones por las cuales México es una bomba de tiempo.

1. Este Comentario, es el Comentario número 25, publicado el 1 de octubre de 1999.

Immanuel Wallerstein

(Translated by  Ventura Aguirre Duran, revised by Carlos Aguirre Rojas)

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Estos Comentaraios se pulbican dos veces al mes y tienen la intencion de ofrecer una reflexion sobre la coyunturamundial, con una perspectiva al largo plazo.

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