Fernand Braudel Center
http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm
Comentario Nº 84, 1 de marzo de 2002
¿Por qué mantener la OTAN?
La Organización del
Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se creó el 4 de abril de 1949, reuniendo en
su seno a doce países del "Atlántico Norte". En su significado más
inmediato se trató de una respuesta al bloqueó de Berlín decretado por la URSS
el 24 de junio de 1948, pero en un sentido más amplio fue la estructura militar
central de Occidente durante la Guerra Fría, por lo que cabía pensar que al
concluir ésta la OTAN se disolviera; lejos de ello, la OTAN no sólo siguió
existiendo, sino que ha incluido a nuevos miembros, países que antes formaban
parte del Pacto de Varsovia, el principal antagonista de la OTAN durante la
Guerra Fría.
Así que tenemos que
preguntarnos: ¿Por qué? ¿A qué propósitos sirve la OTAN? ¿Cuál se supone que es
su función? La respuesta depende de a quién se pregunte; en el mantenimiento de
la OTAN, como estructura, hay cuatro agentes principales: Estados Unidos, los
demás Estados que fueron miembros de ella durante la Guerra Fría (15 desde
1952), los nuevos miembros y los que pasarán a serlo en el Este y Centro de
Europa, y Rusia; cada uno de los cuatro tiene una perspectiva diferente y un
conjunto diferente de motivaciones.
Comencemos por los
Estados del Occidente europeo. Cuando se fundó la OTAN, la consideraban una
protección militar frente a lo que juzgaban como una amenaza militar en
potencia por parte de la Unión Soviética. La veían como una forma de asegurar
que las tropas de Estados Unidos se mantendrían en Europa y que éstos quedaban
comprometidos a unírseles inmediatamente en caso de un ataque, o incluso de una
medida militar como el bloqueo de Berlín. Evidentemente, en todos esos países
hubo personas y movimientos opuestos a la OTAN, o al menos poco entusiasmados
con ella: partidos comunistas, movimientos pacifistas y algunos más. Pero se
puede decir que la gran mayoría de la población de esos países apoyaba su
existencia.
También hubo, como no
podía ser de otra forma, algunas quejas: los gobiernos de los países que
poseían colonias pensaban que la OTAN debía extenderse a la protección de sus territorios
coloniales, pero Estados Unidos rechazó categóricamente esa pretensión,
evitando comprometer su fuerza militar o incluso su apoyo político en la lucha
de los Estados europeos contra los movimientos de liberación nacional. La OTAN
quedó definida como una alianza estrictamente limitada a los conflictos en el
área europea/noratlántica. Durante todo ese tiempo, Estados Unidos insistió en
que el comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN fuera un general
estadounidense, y eso les pareció aceptable a los europeos occidentales como
garantía de que Estados Unidos seguirían comprometidos en el Tratado.
Cuando Europa
occidental se hizo más fuerte económica y políticamente, y comenzó a construir
la Unión Europea, también se empezó a discutir seriamente la idea de un
ejército europeo. Francia y Alemania se comprometieron en 1987 a impulsar ese
objetivo. Estados Unidos se mostró notablemente frío al respecto; aunque no
proclamó públicamente su oposición, hizo cuanto pudo por frenar y/o sabotear la
idea, e insistió en que cualquier fuerza eurooccidental debía estar
"integrada" de algún modo en la OTAN. Sin embargo, con la disolución
del Pacto de Varsovia y luego de la propia Unión Soviética en 1991, los
esfuerzos por construir un ejército europeo comenzaron a cobrar forma.
Estados Unidos tomó dos
medidas destinadas prioritariamente a asegurarse de que no entrara en
funcionamiento un ejército europeo independiente. Una fue la invención de un
papel para las fuerzas europeas dentro de la OTAN: el "mantenimiento de la
paz" una vez que se hubiera ganado la correspondiente guerra (por Estados
Unidos, principalmente); esta idea se puso en práctica en Bosnia, en Kosovo, y
en cierta medida ahora en Afganistán. A los europeos les tocaba pues la tarea,
sucia y poco placentera, pero a largo plazo no tan importante, de
"limpiar" lo que la opinión pública estadounidense considerara
políticamente inaceptable.
Y se iba a
"expandir" la OTAN. ¿Por qué era tan importante esto? ¿Contra quién
se dirigía la Alianza ahora? La inclusión de los Estados de Europa central y
oriental (ya decidida en el caso de tres de ellos y en curso para otros varios)
apuntaba a dos fines: Hacer más difícil, si no imposible, cualquier
alineamiento político/militar de los europeos occidentales con Rusia, lo que
constituye la principal pesadilla geopolítica de Estados Unidos, más inmediata
que la otra, el creciente poderío militar chino. En segundo lugar, hacer más
difícil la unidad político-cultural eurooccidental, introduciendo elementos
fiablemente proamericanos de Europa central y oriental en las estructuras de
toma de decisiones de la Unión Europea. Una vez expandida la OTAN, se presionó
a la Unión Europea para que se "expandiera" también inmediatamente,
más o menos de la misma forma. Esa expansión no sólo va a complicar
extraordinariamente la capacidad de Europa para construir un centro político
fuerte, sino que también la debilita económicamente, obligando a destinar
recursos económicos eurooccidentales (no estadounidenses) a la mejora de la
situación económica en Europa central y oriental.
Los europeos centrales
y orientales están sin duda muy complacidos del papel que se les ha asignado. Quieren
formar parte de "Europa" y ser aceptados como iguales culturalmente a
los occidentales, pero es mayor aún su deseo de formar parte del mundo
estadounidense, y de permanecer ligados de la forma que sea a Estados Unidos,
que se ve desde allí como el paraíso en la tierra y la anti-Rusia. Lo último
que desean es la inclusión de Rusia en cualquier estructura europea.
Los rusos,
evidentemente, no son ciegos a esas maniobras. Primero trataron de impedir
mediante amenazas la expansión de la OTAN; pero esas amenazas eran puras
fanfarronadas y no impresionaron a nadie, y menos que a nadie a Estados Unidos.
Así que ahora han decidido colarse por la puerta trasera, estimando que podrán
controlar mejor la situación de la OTAN desde dentro. Está a punto de ser
ratificado un nuevo acuerdo especial (conocido coloquialmente como 19 + 1), que
convierte a Rusia en un semi-miembro de la OTAN.
Hay dos preguntas que
hacerse sobre lo que ha venido sucediendo: ¿Por qué han permitido los europeos
occidentales que las cosas se desarrollaran así? ¿Y qué quiere realmente
Estados Unidos? La primera de esas preguntas es más difícil de contestar que la
segunda. Hay varios elementos a responder sobre los europeos occidentales. Todavía
hay una gran cantidad de gente mayor (que por supuesto está muy bien
representada en los consejos políticos más elevados) que siguen estando
"agradecidos" a Estados Unidos y piensan que deben pagar el precio de
esa gratitud. Y hay algunos que están de acuerdo en que Europa occidental debe
mantenerse políticamente junto a Estados Unidos frente a las demandas de los
pueblos incivilizados.
Pero quizá es más
importante aún el hecho de que los europeos, aparte de esas consideraciones
geopolíticas inmediatas, no están muy seguros de la velocidad con la que
quieren proceder a su unificación política. Y por tanto tampoco están muy
seguros de hasta dónde y con qué velocidad quieren admitir a Rusia en su hogar
común. Si Europa deseara presentarse a sí misma como una fuerza política y
económica relativamente unificada, por supuesto necesitaría a Rusia, por su
potencial incorporación a la fuerza militar europea y como elemento clave del
mercado interno europeo.
En cuanto a Estados
Unidos, lo curioso, después de todo esto, es que necesita y desea a la OTAN
cada vez menos. Quieren que se mantenga, sobre todo para evitar que Europa
occidental se aleje de su influencia/control, pero no la aprecian militarmente.
La reacción estadounidense tras el 11 de septiembre dejó esto palmariamente
claro. El 13 de septiembre Lord Robertson, en nombre de la OTAN, ofreció toda
la ayuda militar que se requiriera invocando el artículo 5 de la Alianza, algo
que nunca se había hecho hasta ahora. Esa oferta fue silenciosamente declinada.
Estados Unidos ve a la OTAN como un lastre militar. En Kosovo, donde la batalla
se dio bajo la bandera de la OTAN, los militares estadounidenses tuvieron que
compartir las decisiones con otros de sus miembros, y no están dispuestos a
admitir que esa restricción, que no les gustó lo más mínimo, vuelva a
repetirse. Estados Unidos está muy seguro de que no necesita a la OTAN y de que
puede manejar la situación militar mundial por su cuenta. Los europeos deberían
limitarse al apoyo logístico y a las tareas de mantenimiento de la paz como les
ha requerido Estados Unidos.
Lo más curioso estos
días es que Estados Unidos está haciendo cuanto puede por socavar la solidez, y
quizá la propia existencia, de la OTAN.
Immanuel Wallerstein
(1 de marzo de 2002).
© Immanuel Wallerstein
1998, 1999, 2000, 2001.
Copyright de Immanuel
Wallerstein. Todos los derechos de reproducción reservados. Los Comentarios
pueden bajarse al disco duro, remitirse a otros vía correo electrónico o
colgarse en sitios no comerciales de Internet, siempre que el texto permanezca
íntegro y se reproduzca la nota del copyright. Para traducir un texto,
publicarlo en forma impresa o en cualquier otra, incluidos sitios comerciales
de Internet o extractos, contáctese por favor con el autor en (iwaller@binghamton.edu); fax: 1-607-777-4315.
Estos Comentaraios se
pulbican dos veces al mes y tienen la intencion de ofrecer una reflexion sobre
la coyunturamundial, con una perspectiva al largo plazo.
Translated
for RED VASCA ROJA by Juan Mª de Madariaga.